Si lo pienso un poco siempre fui bastante ecológica. De algún modo cada cosa de mi vida tiene algo de reciclaje, de renovación o de cambiado.
Hasta donde me acuerdo, tengo presentes las tantas veces que terminaba usando la ropa que me pasaba alguna tía y las riquísimas tortillas de la vieja hechas con el arroz del día anterior.
Otro ejemplo puede ser cuando ya de chiquita se me daba por pasar los ratos probando combinaciones de materiales para hacer algún cuadro, un objeto para el cuarto o hacerle regalos a la pobre vecina de arriba que me tenia una paciencia! Cada vez que le llevaba algo hecho con mis manos ella las recibía con un amor infinito y yo me sentía muy feliz.
Sin buscarlo directamente pero con algo de premeditación y alevosía, mis pasos necesitaron de un retroceder y avanzar constantes, tanto es así que a lo largo de mi vida he reciclado muebles, amigos, familiares, casas, trabajos, ropa ... hasta comidas!
Un día me descubrí a mi misma sintiéndome una chica reciclada, todita, completamente.
Cualquiera de los que me conoce desde hace mucho puede dar cuenta de lo que digo, hoy soy una nueva versión de mi misma, a mi gusto pero sin caer en la vanidad, una que me sienta mucho mas y en camino de ser mejorada más todavía, o por lo menos a una que se acerca bastante a lo que quiero de mi, eso ya es decir mucho.
Cuando entro en detalles me doy cuenta, por ejemplo, que en todas mis casas (si tuve unas cuantas y perdido otras tantas) siempre han habitado muebles reciclados, un aire ecléctico mezcla de lo que tenia a mano y muchísima creatividad llenaron cada rincón de una magia especial, eso si, conservando siempre esa manía que no logro sacarme de combinar SIEMPRE de alguna forma absolutamente TODO. Cada detalle por más insignificante que parezca tiene una razón de ser y estar. Es mas, me gusta mucho mas cuando un objeto pasa por mis manos, cuando le dejo impreso algo de mi alma haciéndolo único entre todos los demás.
Lo mismo con la ropa, cuando era adolescente cada prenda que cayo en mis manos sufrió alguna transformación, cada fin de semana me hacia la ropa para el sábado a la noche terminándola apenas 1 hora antes de salir.
Pero volviendo al concepto de cambiar la forma original de las cosas, y como no creo en las casualidades, se viene una época de mas renovación, de un reciclado absoluto, un poner patas arriba la vida para comenzar a ver las cosas desde otro ángulo ... por lo menos la idea ya me suena interesante, no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario